Las hojas de mi ventana sirven como campanitas, palitos de agua que acompañan cada canción que escucho ahí sentado.
Y recuerdo que las aves siempre se alejan de mi. se apresuran a salir volando apenas me acerco, temerosas de lo que yo no voy a hacer, lo que no les iba a hacer. Que le voy a hacer, quizás solo son asi, los que alas llevan.
No hay comentarios:
Publicar un comentario